do por la habitación tropezándome con los muebles, pero con un movimiento imperceptible al ojo humano lo tenía de nuevo ante mí, intente gritar pero una de sus manos tapo mi boca impidiéndomelo, comencé a temblar, aquel ser acerco sus labios a mi cuello.-no grites, llevo varios meses observándote – dijo susurrando sensualmente en mi oreja y pasando su nariz, fría como el hielo, por la fina piel de mi cuello – y creo que serias una compañera inigualable, ¿quieres seguir viviendo? – dijo esperando mi respuesta y pasando una de sus manos por mi mejilla.Asentí lentamente temblando y con fugaces lagrimas cayendo por mis ojos, de pronto aquel ser empujo mi cuerpo y quede tumbada en la cama, intente levantarme pero en una milésima de segundos tenia aquel gélido cuerpo sobre el mío, con una sola mano arranco mi jersey de cuello alto y lo lanzo por la habitación, de nuevo acerco su rostro a mi cuello.-perfecto entonces, serás como yo y serás mía – dijo en mi oído cogiendo mi cara con sus manos y ladeándomela suavemente.Fui a replicar y a gritar pero un intenso dolor comenzó a atravesar mi cuerpo, había atravesado la piel de mi cuello con aquellos colmillos, no podía gritar ni moverme, oía el agua de la ducha en el baño, los latidos de mi corazón acelerado que poco a poco me abandonaba, la mano que había llevado a la nuca de aquel ser ya no ejercía presión para apartarlo, con el último aliento que me quedaba, aquel ser se aparto de mí, sonrío y se paso la lengua por la sangre que caía de sus labios, de pronto levanto su camisa y rasgo su pálido costado, su sangre comenzó a brotar, paso su mano por la herida y la acerco a mi boca, aparte la cara evitando que aquel liquido rozase mis labios.-no seas idiota – dijo cogiendo con fuerza mi cara y girándola bruscamente dejando mis labios debajo de su mano, cuando su sangre rozo mis labios recupere unas fuerzas inexistentes ya en mi cuerpo, me incorpore en la cama y pegue mis labios a su costado, notando su sangre correr por mis venas y calmándome una sed que no había sentido nunca…
viernes
•NewMoon•
.. Al notar unas frías manos posarse en mi cintura, me gire y fije mis ojos en los de mi captor, unos enormes ojos rojos que acompañaban un sonriente rostro oculto por algunos mechones de su largo cabello, pero mi atención se centro en los enormes colmillos que asomaban por sus labios, salí corrien
do por la habitación tropezándome con los muebles, pero con un movimiento imperceptible al ojo humano lo tenía de nuevo ante mí, intente gritar pero una de sus manos tapo mi boca impidiéndomelo, comencé a temblar, aquel ser acerco sus labios a mi cuello.-no grites, llevo varios meses observándote – dijo susurrando sensualmente en mi oreja y pasando su nariz, fría como el hielo, por la fina piel de mi cuello – y creo que serias una compañera inigualable, ¿quieres seguir viviendo? – dijo esperando mi respuesta y pasando una de sus manos por mi mejilla.Asentí lentamente temblando y con fugaces lagrimas cayendo por mis ojos, de pronto aquel ser empujo mi cuerpo y quede tumbada en la cama, intente levantarme pero en una milésima de segundos tenia aquel gélido cuerpo sobre el mío, con una sola mano arranco mi jersey de cuello alto y lo lanzo por la habitación, de nuevo acerco su rostro a mi cuello.-perfecto entonces, serás como yo y serás mía – dijo en mi oído cogiendo mi cara con sus manos y ladeándomela suavemente.Fui a replicar y a gritar pero un intenso dolor comenzó a atravesar mi cuerpo, había atravesado la piel de mi cuello con aquellos colmillos, no podía gritar ni moverme, oía el agua de la ducha en el baño, los latidos de mi corazón acelerado que poco a poco me abandonaba, la mano que había llevado a la nuca de aquel ser ya no ejercía presión para apartarlo, con el último aliento que me quedaba, aquel ser se aparto de mí, sonrío y se paso la lengua por la sangre que caía de sus labios, de pronto levanto su camisa y rasgo su pálido costado, su sangre comenzó a brotar, paso su mano por la herida y la acerco a mi boca, aparte la cara evitando que aquel liquido rozase mis labios.-no seas idiota – dijo cogiendo con fuerza mi cara y girándola bruscamente dejando mis labios debajo de su mano, cuando su sangre rozo mis labios recupere unas fuerzas inexistentes ya en mi cuerpo, me incorpore en la cama y pegue mis labios a su costado, notando su sangre correr por mis venas y calmándome una sed que no había sentido nunca…
do por la habitación tropezándome con los muebles, pero con un movimiento imperceptible al ojo humano lo tenía de nuevo ante mí, intente gritar pero una de sus manos tapo mi boca impidiéndomelo, comencé a temblar, aquel ser acerco sus labios a mi cuello.-no grites, llevo varios meses observándote – dijo susurrando sensualmente en mi oreja y pasando su nariz, fría como el hielo, por la fina piel de mi cuello – y creo que serias una compañera inigualable, ¿quieres seguir viviendo? – dijo esperando mi respuesta y pasando una de sus manos por mi mejilla.Asentí lentamente temblando y con fugaces lagrimas cayendo por mis ojos, de pronto aquel ser empujo mi cuerpo y quede tumbada en la cama, intente levantarme pero en una milésima de segundos tenia aquel gélido cuerpo sobre el mío, con una sola mano arranco mi jersey de cuello alto y lo lanzo por la habitación, de nuevo acerco su rostro a mi cuello.-perfecto entonces, serás como yo y serás mía – dijo en mi oído cogiendo mi cara con sus manos y ladeándomela suavemente.Fui a replicar y a gritar pero un intenso dolor comenzó a atravesar mi cuerpo, había atravesado la piel de mi cuello con aquellos colmillos, no podía gritar ni moverme, oía el agua de la ducha en el baño, los latidos de mi corazón acelerado que poco a poco me abandonaba, la mano que había llevado a la nuca de aquel ser ya no ejercía presión para apartarlo, con el último aliento que me quedaba, aquel ser se aparto de mí, sonrío y se paso la lengua por la sangre que caía de sus labios, de pronto levanto su camisa y rasgo su pálido costado, su sangre comenzó a brotar, paso su mano por la herida y la acerco a mi boca, aparte la cara evitando que aquel liquido rozase mis labios.-no seas idiota – dijo cogiendo con fuerza mi cara y girándola bruscamente dejando mis labios debajo de su mano, cuando su sangre rozo mis labios recupere unas fuerzas inexistentes ya en mi cuerpo, me incorpore en la cama y pegue mis labios a su costado, notando su sangre correr por mis venas y calmándome una sed que no había sentido nunca…
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